domingo, 21 de noviembre de 2010

Puertas permeables


abro la puerta
Abro mis ojos, pero todavía ciego.
No sé, no veo un carajo.
más allá del silencio
Toco la perilla de bronce
Mis sueños acontecen a la hora marcada
mi vieja pipa malgastada
Los coquíes salen de sus guaridas subterráneas
Anuncia una larga noche
Su atronador canto parece aumentar, agudizarse, depurarse
de una chispa que aún respira
mis sábanas aún mojadas
Arrebata el instante
ya son las 2:00 (marca el reloj)
el tímpano sintoniza al escuchar escalofríos
Y girando mis inspiraciones en manecillas
Arriba, veo el negro cielo sin fondo
Pasos a ciegas, mi compañía es sombra.
Que ignoro
Si no mal recuerdo fue la vida misma que se tornó un infierno
rumbo al brillo del “zipper” sonriente.
Aún dejando la puerta abierta, todo se cierra a mi alrededor
Paso por el lado del portal cerrado
El farol recientemente encendido
Las gotas que cubren los matorrales
pero no se deja ver el rompimiento
La consciencia se discurre por las cunetas
Las flores de la consciencia se han cerrado
Escogiendo papelillos sin ver.
-Cierro mis ventanas, abro mis ojos-
agarro la cerradura, como amante indispuesto
Y sigo caminando bajo la larga cuesta
Sus feas caras.
mis zapatos desgastados
El agua estando fría, tiesa y tensa me pegó en la frente
¿Se reirá de mí o conmigo?
Son el único rastro de consciencia
Y empiezo a girarla
Sin darme cuenta me voló la memoria y me dejó inconsciente.

Alexis Rojas, Joan Mendoza, Medic Molina, Sergio García Currás (Cadáver exquisito)

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