Me escondo en un tambor
y se acerca a manosear.
Rebota contra el viento
ronca el cuero becerro
que me hace sonar.
Vamos a vernos desde adentro
desde el eco que nos mece.
Crecen espejos en tus manos
y dejo tocar nos
para mirar-nos.
Sumergirnos en las nubes
y volver a desparecer en el Universo.
Pastora de ovejas celestes
flotamos juntos
entre risas y saltos.
Lorraine Finkel, Iván Acosta dos Santos (Escritura automática)
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