domingo, 10 de octubre de 2010

nacimiento

Las olas eran el principio

a rendijas del final,
que bajaba con cada día.
La lavasa crecía

y sus ojos se expandían con el movimiento.
El nacimiento

que mintió naciendo;
me miró desde arriba,
soplaron lo que sabían.
Lo enviaron con toda la fuerza

y se zambulló para siempre.


Pablo del Hierro, Iván Acosta dos Santos (Cadavre exquis)

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