miércoles, 13 de octubre de 2010

sintiéndome aun enferma, vacia
Atándome a la cama con mis propias medias del cuello  y una estirada cuerda de nylon desde mis tobillos hasta esa  lámpara que cuelga de mi beso
Mientras acciono el destino decido quedarme sin compañía ni eternidades, al tiempo lloro a gritos pidiendo que no me dejes blanca sacrificando  blancos paracaidas que caen recorriéndome las piernas rojas de sangre del crimen que acabo de cometer. de los hijos que acabo de matar.



Gabriela Alonso (Verso libre)

No hay comentarios:

Publicar un comentario